
Hemos tenido la oportunidad de visitar la fábrica de Lasarte en el 135 aniversario de Michelin.

Justo el día que se celebra el 135 aniversario de Michelin, unos pocos periodistas somos elegidos para realizar una visita guiada por la fábrica de Lasarte donde se coció el primer neumático a comienzos del 1934, y si eres observador, te darás cuenta que actualmente están celebrando su 90 aniversario.
Durante esta larga trayectoria industrial, Lasarte ha fabricado todas las gamas de neumáticos habidas y por haber, pero en la actualidad, Lasarte se centra en la fabricación de neumáticos radiales de moto para el uso en la calle así como para la competición, que exporta a todo el mundo.
En el ámbito de la competición, la fábrica de Lasarte se encarga de los neumáticos que se utilizan en muchos campeonatos internacionales y nacionales excepto para MotoGP, aunque aseguran que son capaces de hacerlo. Y para demostrar esto vimos y tocamos el nuevo neumático para MotoE con un diseño único, símbolo de su compromiso «Todo Sostenible».

MADE IN LASARTE
Si el valor añadido de ”hecho en España” es últimamente por lo que apuestan las empresas afincadas en nuestro país, Michelin es una de ellas. Con unos niveles de seguridad en riesgos laborables muy altos, es capaz de producir anualmente más de 12 toneladas de producto entre neumáticos, tejidos y membranas, sus más de 192.000 metros cuadrados de superficie, de los cuales más de 122.000 son construidos, representa a una de las fábricas más grandes y avanzadas de Europa.
Tuve la suerte de poder recorrer y disfrutar de toda la cadena de producción que se realiza para la fabricación de un neumático de moto apreciando los exhaustivos controles de calidad, así como la preparación de los cualificados operarios para que no salga al mercado cualquier tipo de neumático con defecto alguno. Siguiendo respetuosamente las normas para evitar accidentes, teniéndonos que equipar con chaleco reflectante, tapones para los oídos y calzado de seguridad, surcamos escrupulosamente los trazos marcados en el suelo siguiendo siempre a los guías de fábrica.
Hay que comentar que la seguridad también cubre el espionaje industrial y ningún tipo de cámara fotográfica ni teléfono móvil se permite en el interior de las instalaciones, puesto que los procesos, así como la maquinaria diseñada específicamente por los ingenieros de Michelin, son un secreto muy bien guardado.

Lo primero que me llama la atención es el olor y es que el del caucho es embriagador, todavía más en la zona de cocción. Entre salto y salto de departamento y maquinaria, se aprecia que los trabajadores forman parte del neumático, lo viven y de ahí la calidad del producto final. Las gigantescas bobinas de goma que llegan a la fábrica proveniente de las otras fábricas de la marca es lo primero con lo que tropiezas en la cadena de producción. Están clasificadas en función de cada neumático al que va dirigido, lo mismo que la materia prima que hará de estructura, es decir, las carcasas y las lonas.
Y esta es la parte más impresionante del montaje puesto que la precisión del láser es necesaria para instalar la carcasa sobre el neumático, y todavía es una simple goma. Maquinaria que se traga goma y la estructura en pocos segundos saliendo el neumático con la forma ya más definida. Antes del siguiente paso, el vulcanizado (horneado), es el momento en el que la goma se marcará con el dibujo y surcos de cada modelo, para después dar el paso al control de calidad.

Los controles de calidad en cada proceso son constantes y muy minuciosos, asegurando que en cada fase de trabajo esté en perfecto estado. Todavía en esta fase, los neumáticos parecen chicle de lo blandos que están y se mueven con maquinaria autoguiada (AGV´s) a las siguientes fases.
Para finalizar y con la rueda ya con su forma definitiva y bien acabada pasa un último doble control. Un operario revisa y analiza una a por una para que el acabado sea perfecto y que no haya ninguna irregularidad a la vista ni que tenga ningún fallo de estructura. Otra máquina que simula el rodar del neumático pero sin punto de apoyo para no marcarlo, garantiza que la deformación a alta velocidad es la correcta.

No me imaginaba que la fabricación de un neumático aportara tanta complejidad y ya puedo entender lo que cuestan los neumáticos para nuestras motos. Y es que cuando se ve fabricar a estos responsables directos de nuestra seguridad y felicidad, ya no los ves tan caros.
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