
Imaginad por un momento. Zarco, uno de los mejores pilotos en la actualidad, ficha hoy por KTM oficial y de repente nos encontramos con una situación surrealista. Yamaha tiene un equipo satélite, el Tech3, que ya sabemos no va a seguir con ellos y un piloto que mereciendo moto oficial por resultados, se va a la competencia a final de temporada. ¿Qué apoyo tendrá el francés durante el resto de 2018?
En otros deportes, como el fútbol que es tan seguido en nuestro país, para impedir que la negociación en los despachos cree inestabilidad, se abren dos ventanas para fichajes (en verano y en invierno) y durante la competición los profesionales se pueden centrar en el objetivo de ganar. En MotoGP hasta hace bien poco todo funcionaba correctamente, ya que los movimientos de mercado de pilotos, marcas y resto de profesionales del paddock ocurría en el último tercio del año, tradicionalmente a partir de Brno. Esto hacía que todos pudieran centrarse en la competición y no en otras cuestiones económicas y de carrera profesional con vistas a futuro. Con la locura de mercado vivido en 2016 y el que estamos empezando a sufrir en 2018, se ponen de relieve varios problemas que afectan al campeonato y la necesidad de que Dorna, como organizador de este gran espectáculo, tome cartas en el asunto como ha hecho otras veces cuando debía actuar. (Foto portada motogp.com)
El caso de Jorge Lorenzo y Valentino Rossi con Yamaha
En 2016, justo antes de empezar la primera carrera, Valentino Rossi renovó dos años más con la marca de los diapasones. En cambio Jorge Lorenzo antes de la carrera de Jerez, cuarta del año, anunciaba su acuerdo con Ducati oficial. Hasta entonces cruce de declaraciones entre ellos. Uno diciendo que el otro ha renovado porque no tenía más opciones, el otro aclarando que el uno para ir a Ducati debía tener cojones. Si ya el ambiente estaba enrarecido, esto lo remató. Tenían la mejor moto pero por errores impropios de su nivel, fallaron. Sin duda que todo esto afectó cuando sus rivales (Márquez y Honda) estaban totalmente centrados en la competición. Yamaha ya sabía que Lorenzo se iba a Ducati, ¿Con qué normalidad se puede seguir trabajando en la lucha por MotoGP cuando la información que le des a tu piloto va a ir a la competencia en breve?
La Renovación de Maverick Viñales

El de Roses en la presentación de Yamaha anunciaba su acuerdo de renovación con Yamaha hasta 2020 cuando la Yamaha aún no había empezado a rodar en la pretemporada 2018. ¿Y si la moto no soluciona los problemas que le frustran desde mediados del año pasado y otras motos evolucionan mejor? Un piloto del talento de Viñales se ve sin opciones. O a la inversa, y si durante el año Zarco con su Yamaha satélite da otro paso al frente y el equipo oficial se da cuenta de que le interesaría subirle a la M1 pintada de Movistar para 2019. Ya no podría si tiene los sitios cogidos hasta finales de 2020 con Viñales y en principio, Rossi.
¿A dónde si no podría ir Marc Márquez?
Los entrenamientos en pretemporada están yendo muy bien para Honda y Marc Márquez. Aparte de los buenos tiempos en pretemporada, se sienten cómodos juntos, por eso no sorprende su rápida renovación. Ante la velocidad que está cogiendo el mercado el campeón debía mover ficha. ¿Qué sentido tenía esperar para que todas las demás piezas estuviesen colocadas y así no tener más opciones que firmar el contrato que Honda le pusiera por delante? Mejor renovar mientras hay huecos en otras fábricas con oferta millonaria de KTM de por medio, pero todo lleva a una reflexión. ¿De verdad Marc era libre en este mercado de irse a otro equipo? Pensad que en vez de anunciar la renovación y centrarse en el trabajo, hubiese anunciado que en 2019 estaría en KTM. Año perdido, ¿Por qué? Imaginad por un momento como reaccionaría Honda, el fabricante más poderoso de MotoGP. Ese «estatus» de piloto número 1 cambiaría de inmediato hacia Pedrosa y buscarían con una oferta millonaría traer a Lorenzo o Zarco, ya que Viñales ha renovado. Sólo quiero recordar que cuando Rossi dejó Honda por Yamaha fue en noviembre, anunciándolo en la rueda de prensa tras haber ganado la última carrera del año. Ahí Valentino sí pudo centrarse en ganar su título y después cambiar de aires, sin adulterar el campeonato ni tirar un año a la basura.
¿Qué apoyo recibe de fábrica un equipo que ya ha avisado que se va? Y los casos de Smith o Petrucci.

Otras situaciones injustas creadas de este «libertinaje» de mercado es el del Tech3. El equipo francés ha sido la mano izquierda de Yamaha durante décadas con una relación exquisita, pero todo se acaba. Ya han anunciado separan sus caminos, pero durante todo 2018 deben convivir… ¿Seguirán dándole el mismo trato con motos competitivas como tuvieron Zarco y Folger el año pasado? No le darán una «vespino» pero seguro que ya no tendrán acceso a la misma información ni material. En vez de centrarse en dar lo máximo juntos, empiezan a preparar la forma ordenada de separarse sin salir perjudicados.
Por otra parte, antes de empezar Qatar 2016, el propio Tech3 le dijo a Bradley Smith que no contaban con él. Había sido 6º en 2015 en su mejor campaña en MotoGP y de repente estaba fuera, de inmediato fichó por KTM y rodó muy desmotivado en 2016 para acabar 17º. Este año estamos viviendo un caso parecido con Petrucci. El italiano tras hacer su mejor temporada acabó 8º en 2017, subiendo al podio la friolera de 4 ocasiones pese a estar en el equipo satélite de Ducati. Ya le han avisado que no cuentan con él… ¡Con todo 2018 juntos por delante teniendo que contar! Estas situaciones adulteran la competición sin lugar a dudas.
¿Y si surge un nuevo talento o un piloto no merece después su asiento?
Imaginad por un momento que a lo largo del año, Petrucci sigue evolucionando y acaba más arriba o que Zarco lucha por el título en MotoGP. De repente Morbidelli demuestra todo su talento y acaba entre los 5 primeros o el debutante en Moto2 Joan Mir, demuestra ser «el nuevo Rossi o Márquez» y se proclama campeón a la primera. Si ya todos los contratos buenos están cerrados tras dos o tres carreras al ritmo que vamos, ¿Para ocupar el sitio que merecen en una moto oficial tendrían que esperar hasta 2021? Si el mercado estuviera más calmado, también sería más flexible sin la obligación de tener que apostar tan rápido por un piloto sin ver cómo va a funcionar… ¡Y dos años! Si no, seguro que Andrea Iannone no seguiría en Suzuki oficial esta temporada tras su rendimiento y actitud durante todo 2017.

Dorna debe regular la situación
No se pueden crear estas situaciones injustas que estamos viviendo ni permitir que lo que ocurre en los despachos a lo largo del todo el año, afecte y desvirtúe la competición. Es cierto que hasta ahora el mercado totalmente libre ha funcionado bien, pero desde 2016 ya no. No soy quien para decir qué fórmula seguir, pero tal vez el mercado podría abrirse a partir de agosto y cerrarse en diciembre. De esa forma los profesionales del paddock, equipos y pilotos, podrían centrarse plenamente en la competición durante los dos primeros tercios del año y demostrar donde merecen estar al año siguiente. Sin agobios antes incluso de empezar a competir esa temporada, dando vueltas sobre sitios libres al juego de la silla.
Aún recuerdo con añoranza cuando en 1988, Eddie Lawson tras ganar el título de 500cc con Yamaha, sorprendió a todos para firmar por Honda y al año siguiente repetir título con otra marca… ¿De verdad creéis que Lawson hubiese sido campeón en 1988 si Yamaha se hubiese enterado, antes de empezar la primera carrera en Suzuka, que su piloto número 1 se marchaba con su mayor enemigo deportivo?